"A través de la puerta de la muerte se llega a la verdadera vida"

domingo, 29 de noviembre de 2009

III Curso de Defensa Personal FCS.

El Pasado sabado, 14 de noviembre, se celebró en el gimnasio Fight Club Sevilla el tercer curso de defensa personal multiestilos impartido por Angel G. Potestad, Jose M. Poley y Manuel G. Potestad.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Krishna Godhania en Madrid


El pasado sábado, día 21 del presente mes, volvimos a contar con la presencia de Pangulong Guro Krishna Godhania en España. En esta ocasión el curso se realizó en Madrid, hasta donde se desplazó una representación del grupo de Warriors Eskrima Sevilla. Aunque la exposición del temario fue extensa y variada, el tiempo que duró el evento pasó volando. Partiendo de técnicas básicas, Pangulong Guro Krishna Godhania hizo un desarrollo de las mismas genial, con el que los presentes tuvimos la oportunidad de hacernos con un material excelente para nuestro progreso en la eskrima y concretamente en las técnicas de cuchillo, que fue el tema de curso. Desde estas lineas queremos tambien felicitar a Santiago y a Enrique por el magnifico examen que realizaron y el esfuerzo y entrega que pusieron en el, consiguiendo el cuarto grado de instructor y el grado de instructor respectivamente. ¡¡¡Enhorabuena a ambos!!!

Santiago, Enrique, Jose y Paulino.

Jose con Jose Antonio (Avila) y Chema (Madrid).

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Artes Marciales y Legitima Defensa en el Código Penal Español. (III)

Ambito de la Legitima Defensa (LD).

Por Ginés Ruiz Adame.
Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla y practicante de Artes Marciales.

Como hemos visto, la posibilidad de la LD solo puede observarse frente a los ataques contra las personas y los bienes. Más concretamente debemos considerar como defendibles aquellos derechos que pueden ser puestos en peligro por un ataque violento. Por lo que habrá derechos que estarían fuera del ámbito de la LD como el derecho al nombre, a la sanidad publica y otros muchos los cuales solo podrán ser defendidos acudiendo a los tribunales. Otros derechos son claramente defendibles como la vida, la integridad física, la libertad personal o la libertad sexual. Hay también otros derechos que causan dificultad a la hora de ver si podrán o no defenderse, como es el caso del honor. En el código penal el honor puede ser atacado por los delitos de injuria (insultos) y de calumnias (acusación maliciosa de un delito falso). En el derecho penal de otros países, por ejemplo Alemania se considera que es posible una defensa frente a estos ataques (contestar a un insulto con otro). Sin embargo, en nuestro país el Tribunal Supremo no considera esta posibilidad dentro de la LD. La razón de esto es la siguiente: Ya vimos la necesidad de que la agresión que motiva la defensa sea actual, se encuentre en progreso. Y una agresión verbal una vez llega a nosotros ya ha concluido, de modo que no se da el primer requisito de la LD. Por tanto, la única medida para reparar estos delitos seria, acudir a los tribunales.

Conclusiones semejantes hay que realizar con respecto a los bienes. Podemos defenderlos de aquellos ataques que los pongan en peligro de deterioro o perdida y que constituyan delito o falta. Podemos pensar como casos más típicos en el hurto, robo, daños o incendio. Por supuesto debemos excluir aquellos ataques que estén justificados, como los embargos judiciales o los desahucios. Dado que la LD se aplica a bienes propios o ajenos, debe también incluirse aquí el caso de que tengamos la posesión de bienes cuya propiedad pertenece a otra persona, por ejemplo: un coche de alquiler.

Por lo que respecta a la defensa de terceras personas, deben concurrir los mismos requisitos vistos para la LD propia. La defensa puede llevarse a cabo de forma tanto directa (tomando a nuestro cargo la defensa), como indirecta (colaborando con quien se defiende o facilitándole los medios necesarios). No se aclara en la ley si es necesario que la persona a quien se va a defender esté indefensa en mayor o menor grado, por lo que para resolver esta cuestión debemos acudir a principios éticos y de justicia, y pensar que no puede limitarse el ejercicio de la solidaridad y de la ayuda. Además, tampoco puede pensarse que una persona por bien preparada que esté, sea invencible en cualquier situación. De modo que, difícilmente podría haber un sujeto que no pueda precisar ayuda.
La defensa de terceras personas en ocasiones deja de ser un derecho y pasa a ser un deber. Así, el art. 450 del código penal español, castiga la no evitación de un delito cuando pueda impedirse, sin riesgo propio o ajeno.





En el caso de la autoridad o sus agentes, deben evitarlo a toda costa, sin que el riesgo sea excusa para no actuar. La defensa de terceras personas adquiere un matiz distinto en los supuestos de personas que pertenecen a fuerzas o cuerpos de seguridad, tanto oficiales (policía, guardia civil), como privados (vigilantes, escoltas). En estos casos la defensa de terceros pasa de ser un derecho a convertirse en un deber. En estos casos la conducta defensiva no solo está respaldada por la LD sino por la circunstancia eximente de obrar en el legitimo ejercicio de un oficio o cargo. Por supuesto, esto no significa la impunidad absoluta del que ejerce su oficio, puesto que deberá observar siempre los principios de legalidad, competencia, necesidad y proporcionalidad recogidos en las distintas normas reguladoras de estos oficios. Como la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o la Ley de Seguridad Privada.

Observa los videos nuevamente. ¿Que circunstancias de las enunciadas puedes apreciar?.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Doble Palo. Combate progresivo.

Ejercicio progresivo de combate con doble palo, donde se introducen tecnicas de golpeo de mano vacia, proyecciones y trabajo de suelo. En este caso la progresión se aplica a la intensidad. Esta comienza con menos del 50% al inicio de los combates y progresivamente va aumentando.

Solo Palo. Manoplas.

Con este ejercicio, además de trabajar la velocidad de reacción, se pretende que el eskrimador consiga integrar las técnicas de golpeo de mano vacia con las de solo palo.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Artes Marciales y Legitima Defensa en el Código Penal Español (II).

Por Ginés Ruiz Adame.
Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla y practicante de Artes Marciales.

2. Legitima defensa en el Código Penal español.

El código penal de 1995, regula en el apartado 4 del art.20 que están exento de responsabilidad los que obren en legitima defensa de la persona o bienes propios o ajenos, siempre que concurran las circunstancias siguientes:

1 Agresión ilegitima. En el caso de la defensa de los bienes, se considera agresión ilegitima la acción que constituya delito o falta y los coloque en peligro de deterioro o perdida inminente. En caso de defensa de la morada o sus dependencias se considera agresión ilegitima la entrada indebida en aquella o en estas.
2 Necesidad racional del medio empleado para impedirla o para repelerla.
3 Falta de provocación suficiente por parte del que se defiende.


Una vez vista la regulación legal, pasemos a analizar cada uno de sus elementos.

a) Agresión. Esto significa que es necesario que el ataque o acometimiento sea real. No basta con la mera sospecha. Si la agresión no existiera realmente, sino solo en la imaginación del defensor, se originaría la llamada LD imaginaria, la cual eximiría de responsabilidad penal pero obligaría a indemnizar los daños causados al agresor. Así mismo, la agresión debe ser actual, por lo que no cabe la defensa antes del ataque a menos que las circunstancias no den lugar a dudas sobre la inminencia del mismo. Por ejemplo: que nos saquen un cuchillo profiriéndonos amenazas de muerte. Tampoco sería posible la defensa una vez que el ataque ha finalizado, puesto que ya no sería defensa sino venganza, la cual, como máximo, solo daría lugar a una atenuante por arrebato. El requisito más importante es el que la acción sea injusta. Esto significa que no tengamos la obligación de soportarla. Si la agresión fuera justa, no puede apreciarse LD. Así, por ejemplo, no podemos aducir LD frente al policía que en el desarrollo de su actividad detiene a un sospechoso, o frente al empleado de la grúa que pretende retirar un vehículo mal estacionado. Este tipo de situaciones será tratada más adelante con el supuesto del agente de la ley que se excede en sus funciones.

b) Necesidad racional del medio empleado. Este requisito puede resumirse en la necesidad de proporcionalidad entre el ataque y la defensa, de modo que será el grado de intensidad del ataque el que va a determinar la contundencia que podemos emplear al defendernos. Así, si nos empujan levemente, no podemos reaccionar con una luxación al brazo que rompa el codo del que nos empujó. Este es sin dudad el aspecto de la LD que más directamente se relaciona con las Artes Marciales, puesto que la necesidad de emplear un medio u otro está delimitado por las facultades del defensor, y si este puede elegir entre varios medios a su alcance, siempre debe optar por el más leve.

c) Falta de provocación suficiente. Por último, es necesario que el que pretende defenderse no haya provocado el ataque. Esta provocación debe entenderse como la que normalmente daría como resultado una respuesta determinada. De modo que si frente a un estímulo como un insulto leve la reacción consiste en tratar de matar al que insulta, esta reacción se consideraría totalmente desproporcionada y permitiría la defensa. En aquella circunstancia en la que se produce una pelea como consecuencia de las provocaciones llevadas a cabo por ambos, no podríamos hablar de LD sino de riña.

La ausencia de alguno de estos elementos tiene un tratamiento distinto. Así, la falta de agresión conlleva la imposibilidad de apreciar tanto la eximente de LD como la atenuante de LD incompleta. Sin embargo, el exceso en la defensa o la provocación del que se defiende, podría dar lugar, según las circunstancias, a la aparición de la atenuante de LD incompleta.

Mano Vacia. Paos.

Ejercicio básico con paos para golpes de puños, codos, rodillas y patadas. Utilizando estas acciones simples, aisladas o combinadas, al eskrimador se le hace trabajar también los desplazamientos y con ellos el sentido de la distancia. En función de la cual empleará los golpes apropiados.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Artes Marciales y Legitima Defensa en el Código Penal Español.

Por Ginés Ruiz Adame.
Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla y practicante de Artes Marciales.

Apartados del estudio:

1. Introducción.
2. Legitima defensa en el Código Penal español.
3. Ambito de la Legitima defensa.
4. Supuestos especiales:
-Participación en riñas.
-Defensa ante incapaces y menores.
-Defensa frente a la autoridad y sus agentes.
-Estudio especial sobre la proporcionalidad.
5. Aspectos procesales de la Legitima de defensa.


1. Introducción.
En este estudio vamos a explicar qué se entiende por legitima defensa y el modo en que los conocimientos sobre artes marciales con o sin armas puede influir en ella. Es necesario comenzar dando una definición general acerca de qué se entiende por LEGITIMA DEFENSA (en adelante LD).

Podemos entender LD como aquél “conjunto de circunstancias que eximen de responsabilidad por la comisión de un hecho, que de otro modo sería considerado delictivo”. Parece claro que el concepto de LD va fuertemente unido al de delito por lo que se hace necesario comprender la relación existente entre ambos para lo cual vamos a ver cuales son los elementos del DELITO.

Los estudiosos del derecho han definido el delito como una acción injusta y culpable, recogida y castigada por la Ley. Son estos los caracteres que definen al delito, de modo que la falta de alguno de ellos traerá como consecuencia la exención de responsabilidad, y es precisamente de este modo como actúa la LD, la cual se considera como una causa de justificación.

Hemos visto como el primer elemento del delito es, QUE SE TRATE DE UNA ACCIÓN INJUSTA. Pues bien, cuando obramos en LD la acción pasa a justificarse, y de este modo el delito DESAPARECE. La razón de esto es la siguiente: Se considera que una acción es injusta cuando daña los derechos de otra persona. Pero en situación de LD nos hayamos en la circunstancia de que nuestros propios derechos o los de una tercera persona, están siendo puestos en peligro de forma injustificada, y en este trance la Ley reacciona PERMITIENDO QUE LA PERSONA AGREDIDA PUEDA DEFENDERSE AÚN A COSTA DE LESIONAR LOS DERECHOS AJENOS.